সদম্ভে প্রণীত বাংলাদেশে

De vuelta a casa de nuestro viaje a Bangladesh, comprendimos que queríamos ser alguna de esas personas pequeñas que cambien la realidad que se oculta detrás de lo que vestimos, por eso, desde Bask, nos aventuramos a crear un nuevo proyecto, un taller de costura social en Dhaka, Bangladesh.

El porqué de este proyecto

Bangladesh es el país más contaminado del mundo, al año mueren más de 100.000 personas solo por aire contaminado, a causa de todos los químicos utilizados en la producción textil los ríos de Bangladesh se encuentran ecológicamente muertos, algo que afecta directamente a la población local a la hora de conseguir agua potable o alimentos de cultivos contaminados. Bangladesh es uno de los países que más está sufriendo las consecuencias de la crisis climática, se estima que para antes del 2050 más de 15millones de bangladesíes tendrán el estatus de refugiado climático. ​

Justicia Climática, es el término que surge cuando nos damos cuenta que las consecuencias de la crisis climática no afectan a todas las personas por igual, aquellas personas que menos han contribuído a esta situación, las personas más vulnerables, oprimidas y con menos recursos son las que más van a sufrir sus consecuencias. ​

Hasta entonces pensábamos que la manera más ética y sostenible a la hora de producir nuestras prendas se basaba en una confección local, pero en este viaje nos dimos cuenta que hay muchas familias que dependen del modelo de negocio devastador del Fast Fashion. Nuestro reto está claro, aportar una solución disruptiva al problema de la industria de la moda en Bangladesh, cambiar la realidad social que se encuentra en estos países y ayudar a la transformación comunidades utilizando la moda como motor de cambio. ​

¿Estamos teniendo en cuenta lo dependiente que son algunos países de esta industria y que si no transformamos la industria en estos países oprimidos no estamos dando soluciones reales a las personas que viven en estas localidades? ¿Produciendo de manera local estamos dando solución al problema de la industria de la moda actual? ¿Estamos luchando por la justicia climática? Las prácticas que hemos utilizado desde el occidente por el simple hecho de sacar beneficios económicos han destruído países enteros, es hora de devolver a aquellos países los recursos que les hemos robado, empoderar a aquellas personas oprimidas para que ellas mismas sean parte del cambio que quieren ver en su país. Solo produciendo de una manera local nos olvidamos de las personas que más están sufriendo las consecuencias de esta industria.

La problemática

Aproximadamente la mitad de la población mundial todavía vive con el equivalente a unos 2 euros diarios, y en muchos lugares, como puede ser el caso de Bangladesh, el hecho de tener un empleo no garantiza la capacidad para escapar de la pobreza. Queremos ser parte y acelerar este progreso lento y desigual, y revisar nuestros esfuerzos y compromiso social destinada a erradicar la pobreza.

Los productores y trabajadores de la confección en la industria textil pueden enfrentar horas excesivas, horas extras forzadas, falta de seguridad laboral, negación de los derechos sindicales, mala salud, agotamiento, acoso sexual, discriminación y negación de otros derechos humanos básicos en el trabajo. Bangladesh es el segundo mayor exportador de prendas de vestir. Hay 40 millones de trabajadores de la confección en fábricas textiles en el mundo, y 4 millones de estos trabajadores están en Bangladesh. Los trabajadores en Bangladesh ganan alrededor de 2 dólares al día, lo que los convierte en los trabajadores de la confección con el salario más bajo del mundo y más del 85% de los trabajadores en Bangladesh son mujeres. Trabajan muchas horas y, a menudo, tienen que llevar a sus hijos a trabajar. Todos los productos químicos peligrosos en las fábricas están afectando la salud de estas mujeres y niños. Los trabajadores no tienen voz en la cadena de suministro más amplia y se ven obligados a aceptar las condiciones. En una gran parte de los países productores las mujeres jóvenes enfrentan 150 horas de tiempo extra por mes, el 60% no tienen contrato y 90% no tienen acceso a seguro médico.

Manifesto

· Trabajo infantil: Ningún niño menor de 18 años podrá trabajar en el taller.
· Trabajo forzoso: Ninguna persona será empleada si no se ha ofrecido a hacerlo voluntariamente o si se la obliga a trabajar bajo la amenaza de castigo o represalia.
· Salud y seguridad: El taller proporcionará un entorno de trabajo seguro y saludable, que también evitará cualquier posible incidente de salud y seguridad y que se produzcan lesiones o enfermedades relacionadas con el trabajo.
· Libertad de asociación y negociación colectiva: Todo el personal tendrá el derecho de formar, afiliarse y organizar sindicatos y negociar colectivamente en su nombre.
· Discriminación:Se le prohibirá participar en la discriminación en la contratación, remuneración, acceso a capacitación, promoción, despido o retiro.
· Prácticas disciplinarias: Estará prohibido participar o tolerar el uso de castigos corporales, coerción mental o física o abuso verbal de los empleados.
· Horas de trabajo: Cumplirá con las leyes aplicables, los acuerdos de negociación colectiva y los estándares de la industria en cuanto a las horas de trabajo, los descansos y los días festivos.
· Remuneración: El derecho del personal a un salario digno debe será respetado por el taller.
· Sistemas de gestión: el cumplimiento será revisado e implementado según la norma SA800 a través de políticas y procedimientos desarrollados.
· Sistema de aprendizaje: El taller ofrecerá servicios para empoderar a las personas a ser independientes sin depender de nadie. Recibirán clases según sus necesidades (como la gestión del dinero, pensamiento crítico, idiomas y herramientas de negocio) y nunca lo que al taller le conviene que ellos aprendan.
· Por el planeta: Aunque este proyecto sea de un aspecto social, el medio ambiente siempre será uno de los pilares fundamentales de Bask, Por lo que este taller no es solo creado por y para las personas , también será creado por la degradación que está sufriendo el entorno a causa de las prácticas tan destructivas que utiliza la industria de la moda.